Luis Mey. Hoy terminé de leer Diario de un librero. Lo empecé una semana atrás. Fue un libro leído de ratos, mayoritariamente en colectivo. Viajo poco. Son viajes cortos. Diez minutos, como mucho. La espera, a veces, es mayor.
El libro. No sé si decir que tiene un héroe. Supone ser un diario. A lo sumo, podría decir que hay una ficcionalización de autor. Sin embargo, siempre, siempre, podemos elegir. Prefiero decir que hay un héroe: el vendedor, el librero, el empleado de comercio.
Durante mi infancia tuve varios héroes. Sólo voy a mencionar a uno: Andrecito. Era el canillita de mi barrio. Bueno, uno de los tres. Era, en fin, el que nos vendía y nos reservaba los diarios. Para mí, también, era el tipo que lo sabía todo. Un día se fue a Italia. No volví a saber de él.
Alguna vez pensé que lo mejor que te podía pasar era ser canillita. Sos el primero en tener todos los diarios a tu disposición. Pasás gran parte de tu tiempo de laburo rodeado de libros, revistas, diarios en distintos idiomas. Seguro que Andrecito lo sabía todo porque se la pasaba leyendo. Eso pensaba. Me salvó de esa vocación el hecho de ser tímido, no querer lidiar con clientes, no querer saludar a mis vecinos.
El canillita tiene un laburo muy jodido. Horario, lluvia, clientes, todo le juega en contra. El librero tiene un laburo parecido, salvo que tiene más resguardos: paredes y techo. El librero también lo sabe todo. O, al menos, uno así lo idealiza.
Es feo cuando vas a una librería y notás que sabés más que el librero. Quizás no para los entendidos, pero sí para los iniciados como uno. Cuando vas a pedir un libro de Arlt y el tipo no sabé de quién le estás hablando. Entonces, pensás que lo pronunciaste mal, le repetís el título de la obra y le escribís el apellido. Y tampoco. Y, entonces, le pregunta a otro y ese sí sabe. No te sentís un iluminado, te decepcionás, ya no habrá un Andrecito en tu vida.
Insisto, es feo cuando te pasa eso. Tal vez sea esa la razón de que, leyendo Diario de un librero, muchas veces me haya identificado con el héroe. Cuando le preguntaban por el último libro de Ana Frank o Sinatra de Hesse y el librero trataba a sus clientes de estúpidos, ahí sentía que yo podría ser un buen librero o un excelente canillita. Yo podría haber sido como Andrecito. Pero no. Porque el librero también habla de otros muchos libros que yo no conozco, y de música, y de autores. Además, el librero sabe sobre traducciones y traductores, sabe cómo tratar a un buen cliente y se anima a invitar a la puerta a los cobardes.
Yo soy un fanfarrón. Con el puñado de libros que he leído me creo mejor que esos otros clientes que, en definitiva, me representa. Soy un cobarde, también, porque creo que todos los empleados de comercio tienen que haber nacido libreros y, además, porque nunca me atreví a laburar en una librería.
Leo Diario de un librero y pienso en "Los cien mejores chistes de abogados", "Cien chistes sobre hombres" o cualquier otro libro similar. Entrada tras entrada, chiste tras chiste, pienso que el libro se extendió más de lo que debería.
Llego al final. El librero va a una verdulería y se deja ver vulnerable. No sería la primera vez, pero la última imagen importa mucho. Ese será el último recuerdo que tenga de él. No se retira como un campeón. Se retira mostrando sus fallas. El librero no es Andrecito.Yo no me parezco al librero. Yo soy el cliente que va al cine y pide entradas de las películas que figuran agotadas o que va a la verdulería y pregunta lo obvio.
sábado, 12 de septiembre de 2015
viernes, 14 de agosto de 2015
Talking to me
Estás ahí, en algún lado, puedo sentir tu respiración en mis letras. Sé que aún no entiendes esta lengua, pero algún darás con la clave y descifrarás el código que nos une y nos separa. Vos no sabés cuánto necesito que me digas que me entendés, sólo eso. No pido que comprendas. En realidad, no pido nada. Sólo ahí en donde estás, sepas que yo también necesito consuelo, que yo también estoy solo, que yo también quiero hacer las cosas que quiero hacer y sin embargo las dejo relegadas.
jueves, 5 de febrero de 2015
Undécima entrada
Leo Santería de Leonardo Oyola. La novela pertence a la colección Negro Absoluto que dirige Juan Sasturain, el escritor del cuento "Subjuntivo". Siempre le deberé a Ñiusleter el haberme permitido conocer a muchísimos autores y, más que eso, conocer las obras de estos.
A la novela de Oyola llegué por un préstamo. Hablando con Silvia Claibourne, fanática del género policial —y de la lectura en general— le digo que, así como "El Séptimo Círculo" fue la gran colección policial en su momento, ahora lo está siendo la de Sasturain, aunque no recordaba el nombre. Ella me dice que no me olvide de Extremo Negro, dirigida por Ricardo Romero. Luego, se para y va a la biblioteca y me dice: Negro absoluto, así se llama la colección de Sasturain y me trae el libro. Me lo presta.
Puedo parar de leerlo, aunque sólo porque estoy cansado. Está narrado en primera persona, el personaje está muy bien construido: su voz recrea lo coloquial sin caer en la mera impostación, no intenta juzgar ni faltar el respeto.
Leo:
Leo:
Qué cagada, ¿no? Ver el futuro y no poder cambiarlo. Desespera saber lo que viene.Desespera más cuando es algo malo. Te enferma, y mal, no poder evitar lo que viste.
Leonardo Oyola, Santería, 38.
---
El día está por terminar. Hoy estuve cortando el pasto con una pala. Recién, después de cenar retomé la novela. En un momento me iré a acostar. Entre otras cosas, leo:
El corazón es un vidrio. Es algo que se rompe y no se puede volver a arreglar. Es algo que jamás va a volver a ser lo mismo. [...] el corazón es un vidrio y una vez roto es un filo que lastima a troche y moche. Al dueño del filo de un corazón roto y a todo aquel que se acerque para intentar dar una mano. El filo de un corazón roto termina haciendo sangrar también a quienes amamos. A los que nos aman.
Leonardo Oyola, Santería, 116.
sábado, 31 de enero de 2015
Date un tiempo y dame un tiempo
Leer, leer, leer, sí, leer. ¿De qué modo? Sé que importa, pero no sé si tenés un modo de leer. Quizás, por eso mismo, tenés que leer. Y algo más, quiero que escribas. ¿lo harás?
No hay manera de saberlo. Y, pese a eso, aun así, con todo, sin embargo, creo que lo harás. Date un tiempo para la lectura, abandoná las cosas que vos y yo sabemos no te hacen bien —nada grave dirían: redes sociales— ¿podrás? Dudo mucho más de que puedas hacer eso.
Dame un tiempo. Escribí(me).
No hay manera de saberlo. Y, pese a eso, aun así, con todo, sin embargo, creo que lo harás. Date un tiempo para la lectura, abandoná las cosas que vos y yo sabemos no te hacen bien —nada grave dirían: redes sociales— ¿podrás? Dudo mucho más de que puedas hacer eso.
Dame un tiempo. Escribí(me).
miércoles, 23 de enero de 2013
Sismología 101
«El remezón no vino de a poco. En realidad, nada viene de a poco en esta vida. Todo acaece tal como en los terremotos: de sopetón. Somos nosotros los que vivimos de a pizcas».
Ana María del Río, "Pandora"
Ayer hablaba con una amiga, ella me contaba que tras la muerte de su padre había perdido todo recuerdo de los momentos vividos con él. Veía fotos y no sabía cuándo sucedió eso, dónde estaban, qué habían hecho. Le dolía haberlo perdido y eso le generó ese “shock”, por lo cual sólo le quedaba el dolor del presente y ninguno de todos los recuerdos bonitos del pasado.
Yo pensé que eso es muy triste, porque de esa forma uno perdería totalmente a las personas queridas. Es más, uno sufre porque una persona, de la que nada recuerda, ya no está. Pero no sólo se pierde a esa persona, sino también a parte de lo que nosotros fuimos. Nuestras ilusiones, sonrisas, quejas, peleas, abrazos, temores, secretos… todas esas cosas que uno comparte con las personas. Se pierde por partida doble: física y sentimentalmente.
Luego me explicó que la madre le ayudó mucho a recuperar esos recuerdos. Le comentaba cosas que ella, en principio, no recordaba; pero lentamente empezaba a asociar. Así, recuperaba recuerdos perdidos y eso no implica sólo recordar un momento preciso; “era como volver a estar ahí”. Experimentar por segunda vez lo vivido.
Para todo lo que yo venía pensando que la memoria nos permita eso fue un consuelo: saber que, de alguna manera, como los sismos, la experiencia se replica.
viernes, 16 de noviembre de 2012
Se feliz
De seguro hubo muchas cosas que quedaron por charlar; pero ahora sólo puedo recordar las palabras dichas. Ahora sólo queda tiempo para los recuerdos y no para las ilusiones; para la nostalgia, no para la utopía. Al menos para vos y yo, para eso sólo puedo valerme de la nostalgia.
Eso no quita que a veces piense que podrías ser feliz; que yo no lo soy, pero que tampoco estoy tan mal como en nuestros últimos días. ¿Vale la pena pensar si...? ¿Vale la pena mirar el pasado en forma condicional? Ya superé esa etapa, ya no pienso en qué podría haber hecho; sinceramente sé que no había nada que hacer.
Que fuimos felices, que la pasamos bien, que no quiero que los lindos recuerdos se turben por los últimos días, por las últimas horas que también fueron lindas. Así que, por favor, hagamos un nuevo pacto para vivir: sé feliz; yo voy a intentarlo, no tengas dudas de que sí.
martes, 6 de noviembre de 2012
lunes, 5 de noviembre de 2012
Lacking rhythm
Te dejo estas palabras para que te entretengas. Vas mirarlas, vas a leerlas, vas a intentar descubrirle el sentido. Porque vos todavía vas a creer en el sentido, en que las cosas tienen una finalidad, en que todo tiene un porqué.
Yo no voy a estar, ya no seré, a lo sumo me recordarás de alguna manera. Recordar es mentir. Entonces, yo apareceré en esta tarde de Febrero escribiendo estas líneas en la vieja Olivetti de tu viejo, pero vos vas a recordar la música y la fragancia de la cinta golpeada por el martillo. Esas cosas con nostalgia vas a recordar.
Te dejo estas palabras y un consejo, volvé a escribir: agarrá el Gloria que tenés tirado por ahí y volvé a escribir tu diario. No sé si finalmente te gusta, porque sé que de alguna manera te hace bien.
Y otra cosa: no te preguntes ¿qué voy a poner? Hacé como ahora, pensá, tachá, reescribí, hablá de las canciones que escuchás, traducilas, contá por qué te gustaron. No querés hacer literatura, querés pensar, querés tener alguien con quién compartir lo que pensás. Yo no estaré, pero vos vas a tomar ese cuadernito para escribir y algún otro día un tipo lo va a tomar para leer. Y ahí habrá nacido algo lindo, tanto que ya me genera nostalgia.
Esta canción te acompañaba mientras escribía: Patience de Low Roar.
domingo, 4 de noviembre de 2012
Life, friends, is boring
Ayer y hoy me pasó algo extraño, me acordé de un personaje sobre el que solía escribir. El tipo tenía una vida bastante desdichada: no había conocido al padre, a la madre la veía muy poco y vivió casi toda su vida lejos de ella, estaba enamorado de una chica que no le daba bola y tampoco tenía ningún tipo de identificación idiomática/cultural. Es decir, era un tipo al que le costaba mucho identificarse con algo o con alguien... quizás por eso su entregada devoción a esa piba...
En definitivas, me acordé de él por dos cosas. Ayer por un poema de John Berryman, "Dream Song 14", ese tipo de poemas le gustaban al personaje —a mí también, pero suelo repetir una y otra vez la lectura de Tuñón, Borges y Juarroz: en poesía, en ese orden. Hoy escuché el tema Save Me, de Aimee Mann, y me pareció genial para musicalizar algún episodio de la vida de Andrés, así se llamaba el personaje; cuando leí la letra me pareció casi obligatorio hacerlo. Pero lo cierto es que hace mucho dejé de escribir sobre él y ya no creo que pueda volver a hacerlo.
De todas formas, acá dejo el poema y la canción.
* A este tema llegué leyendo Tu y Yo de Niccolò Ammaniti
En definitivas, me acordé de él por dos cosas. Ayer por un poema de John Berryman, "Dream Song 14", ese tipo de poemas le gustaban al personaje —a mí también, pero suelo repetir una y otra vez la lectura de Tuñón, Borges y Juarroz: en poesía, en ese orden. Hoy escuché el tema Save Me, de Aimee Mann, y me pareció genial para musicalizar algún episodio de la vida de Andrés, así se llamaba el personaje; cuando leí la letra me pareció casi obligatorio hacerlo. Pero lo cierto es que hace mucho dejé de escribir sobre él y ya no creo que pueda volver a hacerlo.
De todas formas, acá dejo el poema y la canción.
John Berryman - Dream Song 14
Life, friends, is boring. We must not say so.
After all, the sky flashes, the great sea yearns,
we ourselves flash and yearn,
and moreover my mother told me as a boy
(repeatedly) ‘Ever to confess you’re bored
means you have no
Inner Resources.’ I conclude now I have no
inner resources, because I am heavy bored.
Peoples bore me,
literature bores me, especially great literature,
Henry bores me, with his plights & gripes
as bad as achilles,
who loves people and valiant art, which bores me.
And the tranquil hills, & gin, look like a drag
and somehow a dog
has taken itself & its tail considerably away
into mountains or sea or sky, leaving
behind: me, wag.
Aimee Mann - Save Me*
You look like a perfect fit
For a girl in need of a tourniquet
But can you save me
Come on and save me
If you could save me
From the ranks of the freaks
Who suspect they could never love anyone
‘Cause I can tell you know what it’s like
The long farewell of the hunger strike
But can you save me
Come on and save me
If you could save me
From the ranks of the freaks
Who suspect they could never love anyone
You struck me dumb like radium
Like Peter Pan or Superman
You will come to save me
C’mon and save me
If you could save me
From the ranks of the freaks
Who suspect they could never love anyone
‘Cept the freaks
Who suspect they could never love anyone
But the freaks
Who suspect they could never love anyone
C’mon and save me
Why don’t you save me
If you could save me
From the ranks of the freaks
Who suspect they could never love anyone
Except the freaks
Who suspect they could never love anyone
Except the freaks who could never love anyone
* A este tema llegué leyendo Tu y Yo de Niccolò Ammaniti
lunes, 1 de octubre de 2012
Cosas que pasan, Rubia
Escucho buena música "Death Cab for Cutie", ahora suena "You are a Tourist" un tema tranqui de esos que no me hacen preguntarme ¿qué dice la letra? Empiezo a escribir esto para no asumir que Wilfred no es tan entretenido como pensé sería. Me atrajo en un primer momento que el protagonista era un ex abogado (lo mismo me pasó con Community), pero hasta ahora no noto nada en el personaje que lo asocie con la profesión... tampoco que lo asocie conmigo.
Supongo que siempre que veo una serie espero identificarme con algo, pero en Wilfred no me pasó: ni el perro ni Frodo me dicen nada. Creo que lo mejor de la serie son las frases con las que inicia.
En fin... he dicho, estoy escuchando buena música así que debería estar más tranquilo. Pero no... lo que sucede es que hoy me conecté al msn y vi que se conectó la Rubia... supuse que después de todos estos años ella me debería haber eliminado (en realidad, suponía que no se conectaba al msn). Pero si no lo hice yo, ¿por qué lo haría ella? No... no es lo mismo.
Y si ahora estoy escuchando esta música, es por no caer en La bersuit. Para no caer en los vicios que se me pegaron cuando estaba con ella. Igual hay muchas cosas que están contaminadas con su presencia. Incluso esto: Death Cab for cutie será la banda que escucho para no pensar en ella.
Me da bronca saber que han pasado muchos años, pero que ver los pixels que formaban su nombre y todo eso que escribió SB (http://sbucaramanga.blogspot.com.ar/2012/10/esos-pixels-mostraban-tu-nombre-tu-pies.html) siguen desatando recuerdos raros. No sé... una especie de ganas de volver a verla, mezclada con unas tremendas ganas de ¿por qué apareciste? Me re descoloca la piba.
Pd: ayer estuve por leer sus mails y por eso me volví a conectar a las redes sociales. ¿Te parece justo? Eh? Eh?
sábado, 29 de septiembre de 2012
Community
La primera vez que leí algo de Community fue en una entrada de Alt1040. La verdad que no entendía ninguna de las referencias; porque no sólo no conocía esa serie, tampoco tenía idea (ni tengo) de qué era Doctor Who.
No sé si habré hecho lo correcto o no, pero empecé a desasnarme mirando Community. Y la verdad lo disfruté mucho, tanto que en una semana me vi sus tres temporadas. Una mejor que la otra.
En esta entrada, que se irá actualizando cada tanto (eso espero) iré poniendo ciertos diálogos de la serie. Comienzo con uno del del episodio Course Listing Unavailable:
No sé si habré hecho lo correcto o no, pero empecé a desasnarme mirando Community. Y la verdad lo disfruté mucho, tanto que en una semana me vi sus tres temporadas. Una mejor que la otra.
En esta entrada, que se irá actualizando cada tanto (eso espero) iré poniendo ciertos diálogos de la serie. Comienzo con uno del del episodio Course Listing Unavailable:
Annie: Chicos, ¿cuánto tiempo van a evitar hablar sobre esta cosa realmente seria que pasó?Pierce: ¿Siempre hay que hablar del Holocausto con ustedes?Annie: Estoy hablando de Star-Burns, ya sabes, muriendo.Jeff: Sé que es triste, pero la muerte es una parte natural de la vida y cuando haya terminado esta frase, cien personas habrán muerto en China.Troy: ¿Por qué dejaste de hablar?
viernes, 28 de septiembre de 2012
Cosas que pasan...
Dos cosas:
Zambra escribió "Formas de volver a casa", yo debería escribir "Formas de escaparse de casa".
Hay gente que sabe sacar conversación en cualquier situación. Ya van dos veces que no sé usufructuar la pregunta: ¿sabés si pasó el colectivo? He visto gente que sólo a partir de eso logra mantener una charla por 10 minutos (o hasta que viene el colectivo de alguno de los dos).
Zambra escribió "Formas de volver a casa", yo debería escribir "Formas de escaparse de casa".
Hay gente que sabe sacar conversación en cualquier situación. Ya van dos veces que no sé usufructuar la pregunta: ¿sabés si pasó el colectivo? He visto gente que sólo a partir de eso logra mantener una charla por 10 minutos (o hasta que viene el colectivo de alguno de los dos).
martes, 14 de agosto de 2012
Every single line
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| Se deja leer aquí. |
Peter Handke - La tarde de un escritor.
Dura lo que un pedo en una canasta. Es tedioso, pretencioso y está lleno de descripciones.
¿La historia? Un escritor misántropo que luego de mucho tiempo aislado de la sociedad se aventura a pasar una tarde en la plena urbanidad. Se habla de centro y periferia, pero esa periferia, esa marginalidad debe entenderse como un autoexilio.
La historia es ese viaje desde el interior de su casa al interior del escritor y de ahí de vuelta a su labor.
El libro cuenta más por su juego con los narradores —hay un narrador protagonista y otro que reflexiona sobre lo que ese narrador vive — y por la forma en la que trata el "oficio" de la escritura —el oficio y no el arte.
Es decir, es de uno de esos libros en los que cuentan más los procedimientos (las construcciones de caminos circulares, por ejemplo) que la historia. Esos textos que te daría a leer un profesor de literatura para que apliques tal o cual hipótesis o modelo de lectura; pero no para que disfrutes.
A pesar de eso, tiene algunas frases:
«Desde que una vez vivió convencido, durante casi un año, de que había perdido el habla, cada frase que el escritor anotaba, y con la que incluso experimentaba el arranque de una posible continuación, se había convertido en un acontecimiento. Cada palabra no pronunciada pero hecha escritura traía las demás, y él respiraba sintiéndose de nuevo unido al mundo; únicamente con uno de esos apuntes logrados, empezaba el día para él, y entonces se encontraba a salvo, o así lo creía, hasta la mañana siguiente.
Pero ese temor a quedarse parado, a no poder seguir, incluso a tener que cortar para siempre, ¿no había estado presente toda su vida a la hora de escribir y en todas sus empresas: en el amor, en el estudio, en cualquier participación, es decir, en todo aquello que requería perseverancia?»
«Desde hacía decenios vivía prácticamente orientado hacia la consecución de aquello que en cada caso estuviera escribiendo; sin embargo, hasta el presente desconocía un «cómo» seguro; dentro de él seguía siendo todo tan provisional como lo había sido en el niño de antaño, luego en el escolar y después en el principiante».
«Poco después de estrecharse la calle, justo entre las primeras casas, le alcanzó la mirada conjunta de un grupo de jovencitos, pero no una mirada de reconocimiento sino de incomprensión, por no decir hostil. Él se imaginó que venían de la escuela donde habían tenido que tratar el sentido, el propósito o tal vez el motivo de un texto literario y que ahora, devueltos por fin a la libertad, habían acordado no volver a abrir jamás un libro y castigar con su desprecio a todos los responsables de semejante coacción».
«Ya en el hecho de aislarme y hacer mi vida aparte para poder escribir —¿cuántos años hacía ya de ello? —, reconocí mi derrota como persona adscrita a una sociedad; yo mismo me excluí de los demás para el resto de mis días. Y aunque siga aquí sentado hasta el final entre la gente, y me saluden, me abracen y me hagan partícipe de sus secretos, yo nunca seré uno de ellos».
«He empezado a escribir bajo el signo del relato. Hay que seguir. Dejar que las cosas existan. Hacerlas plausibles. Exponerlas. Legarlas. Seguir elaborando la más fugaz de las materias, tu aliento; ser su artesano».
El libro es aburrido, pero se deja leer rápido y, como dije, es breve.
¿Por qué lo leí? Encontré una nota sobre un libro del autor en el Suplemento Literario de Telam y me gustó alguna frase que leí ahí. Entonces busqué algún libro, este me llamó la atención por el título. ¿Por qué lo terminé? Suelen gustarme este estilo de bodrios.
---
La música que acompañó la lectura: Transit (banda que descubrí hoy) y algunas otras banditas estilo Nerdkids.
domingo, 24 de junio de 2012
It's too bad she won't live! But then again, who does?
Ayer vi Blade Runner, no quiero agregar a la infinita serie de artículos escritos sobre la obra uno más. Así que sólo comentaré que hoy comienzo a leer la novela de Phillip K. Dick: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
Ni bien arranco la lectura me encuentro con un epígrafe extraño. La noticia sobre la muerte de una tortuga:
Auckland. A Turtle wich explorer captain Cook gave to the king of Tonga in 1777 died yesterday. It was nearly 200 years old. The animal, called Tu'Imalila, died at the Royal Palace ground in the tongan capital of Nuku, Alofa.
The people of Tonga regarded the animal as a chief and special keepers were appointed to look after it. It was blinded in a bush fire a few years ago.
Tonga Radio said Tu'Imalila's carcass would be sent to the Auckland Museum in New Zealand.
REUTERS, 1966.
Traducción:
Auckland (REUTERS, 1966). Una tortuga que el capitán Cook había regalado en 1777 al rey de Tonga murió ayer. Tenía casi 200 años. El animal, llamado Tu’Imalila, murió en el parque del palacio real de la capital tongana de Nuku, Alofa.
El pueblo de Tonga daba a la tortuga las consideraciones de un jefe y tenía guardias especiales para cuidar de ella. Hace pocos años había quedado ciega durante un incendio forestal.
Radio Tonga anunció que los restos de Tu’Imalila serían enviados al museo de Auckland, en Nueva Zelanda.
Ni bien arranco la lectura me encuentro con un epígrafe extraño. La noticia sobre la muerte de una tortuga:
Auckland. A Turtle wich explorer captain Cook gave to the king of Tonga in 1777 died yesterday. It was nearly 200 years old. The animal, called Tu'Imalila, died at the Royal Palace ground in the tongan capital of Nuku, Alofa.
The people of Tonga regarded the animal as a chief and special keepers were appointed to look after it. It was blinded in a bush fire a few years ago.
Tonga Radio said Tu'Imalila's carcass would be sent to the Auckland Museum in New Zealand.
REUTERS, 1966.
Traducción:
Auckland (REUTERS, 1966). Una tortuga que el capitán Cook había regalado en 1777 al rey de Tonga murió ayer. Tenía casi 200 años. El animal, llamado Tu’Imalila, murió en el parque del palacio real de la capital tongana de Nuku, Alofa.
El pueblo de Tonga daba a la tortuga las consideraciones de un jefe y tenía guardias especiales para cuidar de ella. Hace pocos años había quedado ciega durante un incendio forestal.
Radio Tonga anunció que los restos de Tu’Imalila serían enviados al museo de Auckland, en Nueva Zelanda.
lunes, 11 de junio de 2012
Friendship
Vi este video. Cuando llegue a casa escribo de él.
Una cosa es que sea inconseguible y otra que uno abandone el ideal. Dario
Una cosa es que sea inconseguible y otra que uno abandone el ideal. Dario
domingo, 10 de junio de 2012
where is the taste
Cada tanto uno se encuentra con algo bueno sin siquiera buscarlo. Yo puedo dar la fecha exacta del día que conocí a Morphine: fue el 12 de mayo de este año. Mañana se cumpliría un mes de la primera vez que escuché Cure for pain un tema que ahora estoy escuchando por, tal vez, décima vez en la noche.
¿Fue el doce de mayo una fecha importante para mí? No y tampoco podría responder a la pregunta de "¿qué estuvo haciendo la tarde del doce de mayo?", si un policía me viniese a interrogar. Sencillamente no sé cómo hacen los personajes de las películas para recordar cada cosa que hicieron o los rasgos de un rostro que sólo después de enterarse de algún suceso sabrían que sería importante recordar.
Recuerdo, sin embargo, que escuché el tema porque lo acabo de ver en Facebook o, mejor dicho, porque allí acabo de leer esta frase: "Where the wise woman went". Apenas si la podía traducir: ¿a dónde se ha ido la sabia señora?. Pero no podía atribuirle ningún sentido a la frase, entonces la busqué en google. Y allí apareció todo. Eso me da la pauta de algo, mi memoria, de algún modo, está asociada a las redes sociales y a la eficacia de un buscador.
Lo que ninguno de esos dos medios puede responder es ¿por qué me habrá gustado tanto esa frase? No lo sé y quizás nunca me entere. Ahora puedo suponer muchas cosas, pero probablemente no me acerque en nada a aquello que pensé aquella tarde -el calendario me avisa que fue un sábado.
---
¿Podría contar un cuento sobre eso?
Un hombre joven —pero que, si se descuida queda offside—, en una tarde de mudanza, encuentra esa frase en un amarillento cuaderno Gloria. Han pasado muchos años desde que la escribió o quizás no tantos, han pasado diez años. No puede precisarlo, pero recuerda que ese cuaderno es viejo, él aún cursaba los estudios universitarios y tenía ciertas aspiraciones musicales. Encuentra, en otras hojas, intentos de partituras y alguna que otra letra que imita las peores repeticiones de cierto cantante de pop rock argentino.
La frase le queda grabada en la cabeza y deja el cuaderno por un tiempo al desnudo, abierto en mitad de lo que será su habitación. Ese espacio le parece enorme y se imagina titánica la tarea de desembalar y ordenar toda su historia de hombre casado en esa habitación de hombre divorciado. Entonces piensa en Samantha, su ex mujer y recuerda su obsesión por el orden y la limpieza. Se dice a sí mismo: a dónde estará esa sabia mujer, como jugando con una frase que recién aprendió.
---
El cuento, claramente, podría seguir. Incluso podría mutar, podría convertirse en un guión. De ser así seguramente especificaría que Jorge, el muchacho que está dejando de serlo, parece más joven de lo que es y que viste ropa de segunda. O al menos eso parece, porque hace años utiliza las misma prenda. Verónica, su ex —porque al libretista no le gustará el nombre de Samantha—, lo había dejado, entre otras cosas, porque ella anhelaba el progreso y con Jorge todo parecía estancarse.
Jorge tendrá un balcón, siempre quiso tener un balcón. Pero ahora entiende que el balcón es la recompensa de quienes no tienen jardín.
---
El guión también podría seguir, pero ahora no tengo ganas de continuar escribiendo. Quizás soy un poco como Jorge.
---
Hablamos de una canción.
Cure for Pain de Morphine.
Where is the ritual
And tell me where where is the taste
Where is the sacrifice
And tell me where where is the faith
Someday there'll be a cure for pain
That's the day I throw my drugs away
When they find a cure for pain
Where is the cave
Where the wise woman went
And tell me where
Where's all that money that I spent
I propose a toast to my self control
You see it crawling helpless on the floor
Someday there'll be a cure for pain
That's the day I throw my drugs away
When they find a cure for pain
When they find a cure for pain
When they find a cure find a cure for pain
---
Y así la traduje:
Cura para el dolor - Morphine
¿Dónde está el ritual?
y dime ¿dónde?, ¿dónde está el gusto?
¿Dónde está el sacrificio?
y dime ¿dónde?, ¿dónde está la fe?
Algún día habrá una cura para el dolor,
ese día tiro mis drogas
¿Cuándo encontrarán una cura para el dolor?
¿Dónde está la cueva
a donde la sabia mujer fue?
Y dime ¿dónde?
¿dónde está todo el dinero que gasté?
Propongo un brindis por mi autocontrol,
lo ves arrastrase indefenso en el suelo
Algún día encontrarán una cura para el dolor,
ese día tiro mis drogas
Cuando encuentre una cura para el dolor
Cuando encuentren una cura para el dolor
Cuando encuentren una cura
encuentren una cura para el dolor
¿Fue el doce de mayo una fecha importante para mí? No y tampoco podría responder a la pregunta de "¿qué estuvo haciendo la tarde del doce de mayo?", si un policía me viniese a interrogar. Sencillamente no sé cómo hacen los personajes de las películas para recordar cada cosa que hicieron o los rasgos de un rostro que sólo después de enterarse de algún suceso sabrían que sería importante recordar.
Recuerdo, sin embargo, que escuché el tema porque lo acabo de ver en Facebook o, mejor dicho, porque allí acabo de leer esta frase: "Where the wise woman went". Apenas si la podía traducir: ¿a dónde se ha ido la sabia señora?. Pero no podía atribuirle ningún sentido a la frase, entonces la busqué en google. Y allí apareció todo. Eso me da la pauta de algo, mi memoria, de algún modo, está asociada a las redes sociales y a la eficacia de un buscador.
Lo que ninguno de esos dos medios puede responder es ¿por qué me habrá gustado tanto esa frase? No lo sé y quizás nunca me entere. Ahora puedo suponer muchas cosas, pero probablemente no me acerque en nada a aquello que pensé aquella tarde -el calendario me avisa que fue un sábado.
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¿Podría contar un cuento sobre eso?
Un hombre joven —pero que, si se descuida queda offside—, en una tarde de mudanza, encuentra esa frase en un amarillento cuaderno Gloria. Han pasado muchos años desde que la escribió o quizás no tantos, han pasado diez años. No puede precisarlo, pero recuerda que ese cuaderno es viejo, él aún cursaba los estudios universitarios y tenía ciertas aspiraciones musicales. Encuentra, en otras hojas, intentos de partituras y alguna que otra letra que imita las peores repeticiones de cierto cantante de pop rock argentino.
La frase le queda grabada en la cabeza y deja el cuaderno por un tiempo al desnudo, abierto en mitad de lo que será su habitación. Ese espacio le parece enorme y se imagina titánica la tarea de desembalar y ordenar toda su historia de hombre casado en esa habitación de hombre divorciado. Entonces piensa en Samantha, su ex mujer y recuerda su obsesión por el orden y la limpieza. Se dice a sí mismo: a dónde estará esa sabia mujer, como jugando con una frase que recién aprendió.
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El cuento, claramente, podría seguir. Incluso podría mutar, podría convertirse en un guión. De ser así seguramente especificaría que Jorge, el muchacho que está dejando de serlo, parece más joven de lo que es y que viste ropa de segunda. O al menos eso parece, porque hace años utiliza las misma prenda. Verónica, su ex —porque al libretista no le gustará el nombre de Samantha—, lo había dejado, entre otras cosas, porque ella anhelaba el progreso y con Jorge todo parecía estancarse.
Jorge tendrá un balcón, siempre quiso tener un balcón. Pero ahora entiende que el balcón es la recompensa de quienes no tienen jardín.
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El guión también podría seguir, pero ahora no tengo ganas de continuar escribiendo. Quizás soy un poco como Jorge.
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Hablamos de una canción.
Cure for Pain de Morphine.
Where is the ritual
And tell me where where is the taste
Where is the sacrifice
And tell me where where is the faith
Someday there'll be a cure for pain
That's the day I throw my drugs away
When they find a cure for pain
Where is the cave
Where the wise woman went
And tell me where
Where's all that money that I spent
I propose a toast to my self control
You see it crawling helpless on the floor
Someday there'll be a cure for pain
That's the day I throw my drugs away
When they find a cure for pain
When they find a cure for pain
When they find a cure find a cure for pain
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Y así la traduje:
Cura para el dolor - Morphine
¿Dónde está el ritual?
y dime ¿dónde?, ¿dónde está el gusto?
¿Dónde está el sacrificio?
y dime ¿dónde?, ¿dónde está la fe?
Algún día habrá una cura para el dolor,
ese día tiro mis drogas
¿Cuándo encontrarán una cura para el dolor?
¿Dónde está la cueva
a donde la sabia mujer fue?
Y dime ¿dónde?
¿dónde está todo el dinero que gasté?
Propongo un brindis por mi autocontrol,
lo ves arrastrase indefenso en el suelo
Algún día encontrarán una cura para el dolor,
ese día tiro mis drogas
Cuando encuentre una cura para el dolor
Cuando encuentren una cura para el dolor
Cuando encuentren una cura
encuentren una cura para el dolor
domingo, 3 de junio de 2012
There was a world, once, you punk.
El 2022 quedaba lejos. El caos, la sobrepoblación y la falta de alimentos formaban parte del imaginario distópico de lo que se vendría. La corrupción de las fuerzas políticas, económicas y policiales llevarían al mundo por esos andariveles.
Soylent Green es la película que muestra ese orden distópico. Un mundo en el que, a pesar de todo, sobreviven el amor, la amistad y el anhelo de verdad.
Soylent Green es la película que muestra ese orden distópico. Un mundo en el que, a pesar de todo, sobreviven el amor, la amistad y el anhelo de verdad.
lunes, 28 de mayo de 2012
I'll fake it through the day
Mejor No Fumes es una película que muestra una instancia de la vida de Paulo. Acaba de terminarse su noviazgo y comienza a sentir que no vale la pena esforzarse y, sobre todo, qué el no vale la pena.
De alguna manera, me hizo recordar a las películas Ocio y Velódromo. Esa relación de Paulo con la música (Ocio) y lo extraña manera de relacionarse con las personas (Velódromo). Eso sí, Ocio me había aburrido sobre manera. Y Paulo, si bien conoce a una chica (Alma) que podría ayudarlo a salir de esa cáscara de misántropo que forjó al refugiarse en la música, los libros y el ruido de la tevé para dormir; no tiene la suerte (el levante) del protagonista de Velódromo.
De Mejor no fumes vale decir que me gustó la forma en la que la historia no cuenta nada, mejor dicho: no termina con un final cerrado, el protagonista no vuelve de las cenizas, la vida no se le resuelve en 68 minutos. La vi como un gran retrato. Como una de las formas de la juventud.
Eso sí, me pareció que Paulo no convivía con otros personajes. Alma, Andrea, Mauro, y la ex se me figuraron como una especie de figuritas o escenografía humana. Son extras que hablan. ¿En la vida de un joven que aún sufre porque no puede realizar su idea de estar bien (del amor, de la pareja) todas las otras personas son extras?
Mauro y sus consejos de "sacar un clavo con otro", Andrea y "cuando uno espera nada es más feliz". Sólo se ponen como agentes que le indican al protagonista: tus pretensiones te están llevando por este camino de tristeza y auto compasión.
— ¿Es cierto eso?— ¿Qué cosa?— Eso de que los primeros golpes son los que más duelen y después ni se sienten.
Quizás por esas cosas, la película se convierte en Paulo o Paulo en la película. Termina siendo una fotografía en movimiento, termina contando dos romances que se cruzan, pero aún así sigue siendo Pablo. Un pibe que podría ser cualquiera, escribir un blog y mirar películas.
Y por que la gente de cinépata nos permite compartir, les dejo la peli. :)
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Las fotografías de la película me parecen geniales, por eso acá cuelgo algunas.
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El título de la entrada se debe a la primera línea de la letra de Miss Misery
domingo, 27 de mayo de 2012
Well, I guess I'm the only boy...
Esto es realmente bello. Date cuenta del cambio, el ver, el darse cuenta de lo que realmente es importante. El hecho de que si no podemos vivir juntos y ser felices, si hay que salir a la calle con miedo si se teme por sonreírsele a alguien ¿qué clase de modo de vivir es ese?
lunes, 13 de febrero de 2012
We would have injected vitamin C if only they had made it illegal!
Han pasado varios días desde la última entrada. Ni qué decir desde la noche en que vi Trainspotting. Entonces me pregunto ¿qué podré decir de esa película? ¿Qué elementos quedaron grabados en mi mente? Es para pensar...
Lo mejor sería el principio. Y no me refiero al principio de la película, sino a cómo llegué a ella (luego hablaré sobre el principio de la película y sólo sobre eso). Fue gracias a Natalí. Me gusta que la piba no me haya recomenda películas que tenía que ver, sino aquellas que le gustaron. 12 monos y Trainspotting son de sus favoritas y eso lo sé porque me lo contó. Y si alguien te recomienda algo que es de su predilección, aquello recomendado puede gustarte o no, pero la intención ha sido compartirte algo bueno.
En el caso Trainspotting debo decir que me gustó. Pero en algún punto también me pareció una película más. Aún así, me encantaron las escenas surrealistas o ¿cómo llamarles sino? Por ejemplo, esa del bebé caminando por el techo o aquella en la que el tipo se hunde en el suelo.
Ahora bien, el inicio de la película, aunque no tenga nada que ver, me hizo recordar a un tema de Radiohead: Fifter Happier. Es decir, cualquier ser humano puede venir y decirme que no se relacionan, eso no impedirá que en mi mente el monólogo inicial me haya direccionado a Fifter Happier.
Ambas parecen decir esto: uno tiene que elegir, constantemente. De eso depende la libertad, la vida, la felicidad. Nadie te da a elegir si querés elegir. Pero de alguna manera, hay un parámetro de cuáles decisiones pueden ser tomadas y cuáles no. Fuera del parámetro de la normalidad, también se puede elegir la fuga de ese modo de vida. Fifter Happier muestra la vida de la estabilidad, el inicio de la película también, pero ahí no se opta por seguir la eleccion, sino el escape. Las dos cosas reflexionan sobre eso. Me parece: ¿la libertad? ¿la vida? ¿la felicidad?
Como dice un tema de Las pelotas: "Da para más que desear el confort teniendo el control, no quiero terminar así".
Ambas parecen decir esto: uno tiene que elegir, constantemente. De eso depende la libertad, la vida, la felicidad. Nadie te da a elegir si querés elegir. Pero de alguna manera, hay un parámetro de cuáles decisiones pueden ser tomadas y cuáles no. Fuera del parámetro de la normalidad, también se puede elegir la fuga de ese modo de vida. Fifter Happier muestra la vida de la estabilidad, el inicio de la película también, pero ahí no se opta por seguir la eleccion, sino el escape. Las dos cosas reflexionan sobre eso. Me parece: ¿la libertad? ¿la vida? ¿la felicidad?
Como dice un tema de Las pelotas: "Da para más que desear el confort teniendo el control, no quiero terminar así".
Aún así, de alguna manera, yo creo que se puede tratar de ser feliz. Y esa opción también es un tipo exilio.
La película termina con otro exilio autoimpuesto. Me parece.
La película termina con otro exilio autoimpuesto. Me parece.
Probablemente, la mejor forma de terminar esto sea dejar la traducción de la canción de Radiohead y del inicio de la película.
Fifter Hapier - Traducido por Radiohead México
Más en forma, más feliz.
Más productivo.
Cómodo.
No beber demasiado.
Ejercicio regular en el gimnasio
(3 días a la semana).
Desenvolverse mejor con sus empleados
asociados actuales.
A gusto.
Comer bien (no más cenas de microondas
ni grasas saturadas).
Un mejor conductor, más paciente
Un coche más seguro
(niño sonriente en el asiento trasero).
Dormir bien (sin malos sueños).
Sin paranoia.
Cuidadoso con todos los animales
(nunca tirar arañas por el desagüe).
Mantenerse en contacto con viejos amigos
(disfrutar de una copa ahora y entonces).
Verificar con frecuencia el crédito en un
banco (moral) (agujero en la pared).
Favores por favores.
Cariñoso pero no enamorado.
Órdenes permanentes de pago a la caridad.
Los domingos desviarse al supermercado.
(No matar las polillas
o echarles agua hirviendo a las hormigas.)
Lavar el coche (también los domingos).
Dejar de temerle a la oscuridad
o a las sombras de mediodía.
Nada tan ridículamente adolescente
ni desesperado.
Nada tan infantil.
Al mejor ritmo.
Más despacio y calculado.
Sin oportunidad de escape.
Ahora autoempleado.
Preocupado (pero impotente).
Un miembro de la socidedad
facultado e informado
(pragmatismo, no idealismo).
No llorar en público.
Menos propicio a enfermarse.
Neumáticos que se agarren en suelo húmedo
(foto del bebé asegurado en el asiento trasero).
Una buena memoria.
Aún llora con una buena película.
Aún besa con saliva.
No más ser vacío y frenético.
Como un gato.
Atado a un palo
que es llevado
a un invierno muy frío
(la habilidad de reír de la debilidad).
Calma.
Más en forma, sano y productivo.
Un cerdo.
En una jaula.
Con antibióticos.
Trainspotting - Mónolog inicial.
Elige la vida. Elige un trabajo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un jodido gran televisor, elige una máquina de lavar, autos, reproductores de Cd y abrelatas eléctricos. Elige una buena salud, colesterol bajo, y seguro dental. Elige pagos de intereses hipotecarios fijos. Elige tu primera casa. Elige tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas que combinen.
Elige pagar a plazos un trajo de tres piezas en una amplia gama de telas de mierda. Elige el bricolaje y preguntate quien quién carajo sos los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver programas de juegos que adormecen las mentes y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca con comida de mierda. Elige pudrirte de viejo, cagándote y meándote encima en un asilo miserable siendo nada más que una carga para los hijos egoístas que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida. Pero ¿por qué querría hacer algo como eso? He elegido no elegir la vida. He elegido algo más. ¿La razón? No hay razón. ¿Quién necesita razones cuando tiene heroina?
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